Cuernavaca Psicologo Terapia Individual, parejas y familiar
Psicologo Cuernavaca Psicoterapia

¿Tú?, ¿Yo?... o ¿Nosotros?

24 Nov 16 - 10:21

 
¿Tú y yo? … ¿O Nosotros?

Cuando nos enamoramos, sucede una tremenda explosión de eventos emocionales, observamos características del otro que nos son atractivas, ante esa intensidad de emociones, de esta manera observamos a esa persona con un recubrimiento de todo lo deseable y bueno para nosotros, vemos en el/ella a ese ser perfecto tanto tiempo deseado. Sin embargo, el enamoramiento no es perenne, se ha observado que es un estado que dura entre meses y pocos años, al cabo del tiempo, conforme la bioquímica regresa a sus niveles normales, empezamos a darnos cuenta de las otras características quizás no tan deseables que tiene esa persona que habíamos idealizado. En algunas ocasiones nos sentimos engañados por esa persona, ¿Por qué empezó a cambiar?, ¿Fingía?.
Hay personas que en el momento del enamoramiento pueden espontaneamente ser más cariñosas de lo que son normalmente, cuando baja el enamoramiento vuelven al estado usual de menor expresión emocional y eso puede ser muy desestructurante para la relación, confundimos enamoramiento y amor, tendemos a hacernos la idea de que lo asociado al enamoramiento va a ser la regla durante el amor, y la realidad es que, más que la regla es la excepción.
Cuando llegamos a este punto, donde el enamoramiento empieza a disminuir debemos de caminar por el camino de construcción, el amor siempre es un camino de construcción, quizás menos intenso emocionalmente, pero mucho más profundo, vinculante y duradero. Camino, por cierto, bastante crítico y decisivo, ya que la sabiduría con la que lo hagamos marcará el futuro de la relación, porque dos personas se conocen, se enamoran se gustan y, finalmente, deciden compartir su vida creyendo que están todos los ingredientes para la receta de una vida feliz, pero nada más lejos de la realidad. Para construir una buena relación de pareja, no debemos perder de vista que con amarse no es suficiente, es una pieza muy importante del motor; pero no basta.
Otro factor a tener en cuenta es el respeto por el tiempo del otro, y respetar el tiempo es respetar “todo” el tiempo: el del trabajo y el de libertad. A menudo olvidamos la necesidad de disponer de un tiempo para uno mismo, para los amigos, para cultivar las propias aficiones y lo más importante de todo: en este proceso de construcción debemos involucrarnos ambos. No lo puede hacer un solo elemento de la pareja, porque es como intentar construir un palacio en el que uno trabaja y el otro solo observa, o cada elemento de la pareja se dedica a deshacer lo que el otro construye.
Podríamos hablar de manera arbitraria de tres tipos diferentes de relación (seguramente hay más)
Primer tipo de relación. El modelo individualista. En este caso nos encontramos con dos entidades absolutamente separadas que, claramente, configuran dos individualidades. En un encuentro de esta naturaleza, podemos estar, en el mejor de los casos, ante dos excelentes compañeros de piso, pero no ante una pareja. Son dos personas que viven bajo el mismo techo sin ceder ninguna parcela de su individualidad, cesión que es requisito indispensable para que exista la pareja. No olvidemos que cualquier camino que escojamos tiene un precio y, si elegimos el camino de la relación de  pareja, uno de los precios a pagar es precisamente este: resignar una porción de nuestra individualidad.
Segundo tipo de relación. El modelo de fusión. Aquí vemos el resultado de dos personas que se funden una en la otra, perdiendo su propia identidad. Este vínculo terminara irremediablemente en una relación dependiente: “No te vayas, no me dejes, porque sin ti, ya no sé quién soy”.
En una relación de fusión, nos encontraremos con que no podemos desarrollarnos como individuos de manera autónoma y sentiremos la frustración de no poder crecer. Como pareja estamos condenados a vivir asfixiándonos mutuamente, soportando esta falta de espacios y deseos personales a cambio de que el otro no se aleje de nuestro lado. “No sé si le amo, sé que le necesito”.
Tercer tipo de relación. El modelo de intersección. Esta es la propuesta más sana y efectiva para una pareja: un elemento, otro elemento, y la pareja. Hay algunos momentos de la relación en la que el espacio compartido puede ser muy grande y, en otros, muy pequeño, pero debe existir siempre esa zona de encuentro. Esos momentos donde cedemos una parte de nuestra individualidad para generar momentos conjuntos de pareja, así como otros momentos en que actuamos como individuos autónomos.
En este tipo de relación podemos de disfrutar las ventajas de los modelos previos de relación de pareja, momentos de autonomía y crecimiento personal, momentos de fusión y disfrute mutuo, sin caer en esquemas de dependencia mutua.
Como lograr el equilibrio.
A fin de poder acceder a ese último tipo de relación, debemos despojarnos en primer lugar, de la idea de la media naranja, esa teoría difundida de que vamos por el mundo siendo media persona y de que, en algún lugar, hay alguien que es nuestra mitad, la que nos convertirá, una vez hallada, en un ser completo. Lo ideal es que estemos ya completos antes de iniciar la relación y que nos encontremos con otro ser completo, donde ninguno de los dos tenga la función de rellenar las carencias del otro.
La segunda pauta a tener en cuenta es que ahora nuestra vida es de dos, que la compartimos con otr@. Por tanto, tendremos que reajustar nuestros hábitos y formas vinculares, sobre todo con los amigos y la familia de origen. Sencillamente, nuestra disponibilidad de tiempo no será la misma.
Finalmente, ninguno de los debe renunciar por completo a toda su vida personal. Ya no dedicaremos todo el tiempo a nuestra individualidad, pero ello no significa que el “nosotros” va a rellenar nuestra vida y no existe ni un solo hueco para el “yo” y el “tú”. Comenzando por estas pautas, todo lo demás es posible y probable, así que manos a la obra.

Psicólogos y Psicoterapeutas Lugar Seguro
Cuernavaca Morelos

Agregar un comentario

Tu nombre

Tu dirección de correo (no se mostrará)

Mensaje *